domingo, 10 de junio de 2012

Servicios mínimos


No, no voy a hablar aquí de mi blog, aunque bien podría porque lo tengo abandonadísimo y de vez en cuando me entran remordimientos y me digo que no quiero cerrarlo así que me paso y escribo algo, para no sentirme tan culpable. Algo así como un servicio mínimo, no?

Aquí en Bélgica, creo que no existen los servicios mínimos en el transporte público. Esto significa que cualquier día puedes ir a por el metro, el autobús o el tren y encontrarte con que sencillamente no hay porque no sé porqué, pero aquí les encantan las « huelgas salvajes », esas que se hacen sin avisar, que no se sabe cuánto van a durar…

Yo tengo la suerte de que en esos casos doy media vuelta y me voy a trabajar a casa, es una de las ventajas de tener un trabajo flexible.

Cuando hay huelgas « planificadas » tampoco se respetan los servicios mínimos así que de la misma manera puede que no haya ningún tren que te permita ir a tu trabajo, ningún metro de tu línea… En ocasiones lo que sucede es que sólo parte del personal secunda la huelga por lo que intentan dividir a los conductores de la mejor manera posible para que las líneas más concurridas sigan con el servicio.

Llevamos ya desde Semana Santa sin huelgas de metro, pero la última duró bastantes días, tanto que la empresa de transporte decidió compensar a los usuarios que contaban con abonos de transporte en el momento de la huelga. Así que el viernes recibí un código para cambiarlo por un billete válido por tres días consecutivos.

Lo más curioso es que la gente apenas se queja por el hecho de que de vez en cuando sea imposible ir en tren a ciertos sitios, no funcionen los tranvías o una línea de metro o tengan que ir en taxi al trabajo porque no existe ninguna otra opción válida. Únicamente durante la última huelga se empezó a considerar la posibilidad de establecer la obligatoriedad de los servicios mínimos en esos casos, pero no he vuelto a oír a hablar de eso, habrá que esperar a la siguiente huelga importante.

martes, 17 de enero de 2012

Un dia para olvidar

A finales de octubre X se fue de viaje con su familia unos días y mi hermana y mi madre decidieron venir a visitarnos para que no estuviera sola con los niños.
El sábado pensé que estaría bien irnos de excursión a la costa, lo malo es que mi hermana y mi madre tienen puesto el chip «horario español» y les resulta complicado salir de casa antes de la doce un sábado. Yo mientras tanto me estaba poniendo nerviosa pensando que perdíamos el día (aquí oscurece antes, cierran muchas tiendas a las 6…), cosa que nadie entendía. Así que salí de casa para empezar a meter cosas en el maletero, cuando me di cuenta todo el mundo estaba fuera, pero ni los niños ni yo llevábamos las chaquetas puestas, cuando fui a entrar en casa vi que no entraba la llave en la cerradura. Pregunté quién había cerrado la puerta y fue Maite quién contestó. Mi hermana había dejado una llave en la cerradura por dentro y desde fuera, a pesar de tener la llave, era imposible entrar. Maite al cerrar la puerta no se dio cuenta de eso. Al final después de nervios míos, llantos de Maite, que se sentía culpable por haber cerrado la puerta, y pasotismo de los demás conseguí que el padre de una amiguita de M. que había sido cerrajero viniera a ayudarnos, antes intenté sin éxito ponerme en contacto con un cerrajero “de verdad”, pero parecía cosa imposible un sábado. Vi como abrían nuestra puerta con un plástico en un minuto, lo que no me dejó muy tranquila, y nos fuimos a la costa. Las sorpresas no se acababan ahí.
En la costa, mi madre tenía frío, mi hermana hambre y los niños y yo decidimos ir a dar una vuelta por la orilla. Después de un rato quise volver al coche para buscar algo y me di cuenta de que no tenía la llave. Buscamos en el trozo de paseo que separaba el coche de la playa, preguntamos en algunas tiendas por si alguien la había encontrado y la había dejado allí… pero nada. A mi hermana se le ocurrió ir a preguntar en la Oficina de Turismo que estaba muy cerca y ¡milagro! Alguien la había encontrado y la había dejado allí.
Al llegar a casa O. me dijo que la luz del baño estaba encendida, pero con todas las peripecias
de la mañana yo pensé que alguien la habría dejado encendida al salir. Los niños tenían ganas de comer pizza así que fue casi entrar y salir. Con Maite me fui a por la cena. Al volver mi madre me comentó que hacía mucho frío en el salón y que le parecía que entraba mucho aire por la ventana. Me acerqué y vi que la ventana estaba mal cerrada. Al darme la vuelta vi que la mesa del salón estaba llena de cosas, alguien había volcado una caja que tengo en mi habitación donde guardo joyas y otras cosas, parecía como si hubieran estado seleccionando el contenido. Ahí me entró el pánico y subí corriendo a las habitaciones,
en la de los niños no vi nada raro, pero en la mía me encontré que habían volcado las mesillas encima de la cama. Buscaban claramente dinero y joyas. No tocaron los ordenadores, ni la tele… En eso tuvimos “suerte”.
No sé ni cómo pude pensar, dejé a los niños cenando y llamé a la policía. Mientras llamé a los vecinos para ver si habían visto algo. La policía llegó bastante rápido y puse un DVD a los niños para tenerlos entretenidos mientras hablaba con la policía. El truco funcionó muy bien con O., que en cuanto ve una pantalla parece que se vuelve invisible, es como si el niño dejara de existir, pero M. estaba preocupada por saber qué había pasado. Y cuando vio a la policía la cosa empeoró, no paraba de preguntarles dónde estaban los ladrones, si se habían escondido en el sótano…
Con la policía intentamos reconstruir los hechos. Al parecer entraron por la ventana, probablemente eran dos y nos vieron llegar y salieron por la puerta del jardín. Puede que no se llevaran nada más porque no les dio tiempo, ya que llegamos y tuvieron que salir corriendo o quizás sólo querían joyas y dinero porque eso se lo podían llevar en los bolsillos sin levantar sospechas. La nuestra era la quinta denuncia del día en el barrio, se les había dado bien el trabajo.
Tuvimos suerte y el seguro cubrió todo bastante bien. El robo me dio más rabia por el valor sentimental de lo que se llevaron, entre otras cosas un anillo de mi abuela, el anillo que X. me regaló cuando me pidió que nos casáramos, las cadenas y pulseritas de los niños… Una cosa tonta que se llevaron fueron todos los adornos de pelo de M., cuando se enteró fue un pequeño drama para ella. Con esa pista la policía dedujo que se trataba de niñas las que entraron a robar, puede
ser porque no veo a ningún hombre capaz de llevarse todas las gomas, diademas y ganchos de pelo.
El caso es que a raíz del robo M. habla mucho de ladrones, hizo todo tipo de preguntas, si los ladrones tienen hijos, dónde viven los ladrones, por qué roban… Hasta cuando jugamos, siempre cita a ladrones. Han pasado casi tres meses pero todavía los tiene en el pensamiento. Poco después del robo descubrí que por las noches, envolvía sus muñecas en una mantita y las escondía debajo de la cama, para que los ladrones no las vieran. Le tuve que explicar que los ladrones no volverían, que pasan una vez y ya está. Pero sigue escondiendo cosas importantes para ella de vez en cuando. También me pregunta por lo que me robaron, uno de los anillos
que se llevaron lo solía llevar siempre puesto y siempre me pregunta por él. Tuvo pesadillas los primeros días, pero afortunadamente se le pasó bastante rápido. Y cuando llegábamos a casa siempre iba a mirar si la puerta por la que supuestamente habían salido estaba abierta. O., por su parte no ha dicho nada del robo nunca, como si no hubiera pasado.
Yo también estuve algo preocupada al principio, pero parece que lo voy olvidando, no tiene porqué volvernos a tocar (o eso espero). Los robos son algo bastante corriente en Bruselas, casi toda la gente que conozco que vive aquí ha sufrido alguno, en su casa o en la calle. No sé porqué la ciudad es tan insegura en ese sentido. Lo bueno, es que no rompieron nada y no se llevaron nada indispensable.
Ahora, toca olvidar.

miércoles, 4 de enero de 2012

Feliz año nuevo.

Terminé el año un poco harta de todo, preocupada por problemas de salud de un par de personas muy cercanas y por lo tanto estresada.
He empezado el nuevo año llena de energía, yendo al gimnasio, con la caja de ropa para planchar vacía (ya ha empezado a llenarse de nuevo), y con ganas de trabajar. Estoy también algo más tranquila. Pronto acaban las obras en casa y espero que el año nuevo nos traiga salud a todos. También espero tener el blog un poco menos abandonado que el año pasado...

martes, 6 de diciembre de 2011

Saint Nicolas



Desde que tengo hijos la Navidad empieza para mí el 6 de diciembre. Ese día celebramos la llegada del santo. Aquí trajo Legos y figuritas de Playmobil, confiando siempre en los clásicos.
Este año ha sido algo especial porque O., que ya tiene ocho años y medio, llevaba unas semanas haciendo todo tipo de preguntas y comentarios sobre la venida de San Nicolás:
cómo viene, porque hay niños que no tienen regalos, los niños de mi clase dicen que San Nicolás son los padres… Yo me imaginaba que con su edad y los comentarios de sus compañeros de colegio el secreto no podría guardarse por mucho más tiempo y mi preocupación consistía sobre todo en que su hermana no sospechara nada, ella con cinco años tiene todavía algo de tiempo para hacerse preguntas.
Esta mañana al ver los regalos las preguntas han vuelto y se ha atrevido a decirme que se imaginaba que San Nicolás son los padres, pero no quería decirlo porque si se entera San Nicolás igual no le trae nada (así que en el fondo sigue esperando que San Nicolás exista J). Todo un soñador, mi niño.
M. por su parte lo que sí tiene claro es que los San Nicolás que se ven por la calle no son de verdad y el sábado después de «hablar» con un San Nicolás en un centro comercial me dijo al oído «¿Sabes? ese no es el San Nicolás de verdad». A ella también le han dicho los niños del colegio que San Nicolás no existe, pero parece que sigue creyendo.
Es una pena que niños mayores vengan a romper los sueños de los pequeños. Yo recuerdo que a mí también me dijo otro niño que los reyes eran los padres y a partir de ahí me empecé a fijar más en todo y al final acabé dándome cuenta muy a mi pesar.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Una de las cosas que no me gusta de ser madre es que si estas enferma nadie te da mimos y ademas te sientes culpable por quedarte en la cama sin hacer nada. Eso de estar en casa sin hacer nada ya no es como antes.
Antes me "gustaba" estar enferma para poder quedarme tranquila en la cama, descansar... Ahora por las mañana me tengo que levantar a pesar de no encontrarme bien, salir de casa a pesar de todo para llevar a los niños al cole, preparar la comida, ocupar a los enanos cuando vuelven a casa y mientras intento descansar veo todo desordenado a mi alrededor y me pregunto que hago en la cama y me dan ganas de levantarme y ponerme a hacer cosas...
No vale, esto de estar enferma ya no tiene gracia.

El final del verano


Poco a poco va terminando el verano (si es que a esto se le puede llamara verano). Los niños han vuelto al cole, nosotros a nuestra rutina y el tiempo nos recuerda que dentro de poco los dias seran cortos, las tardes oscuras y desearemos que el tiempo pase rapido de nuevo para volver a disfrutar del verano (que esperemos sea mejor que este).
Empezamos el verano en Bakio, los enanos de vacaciones y yo trabajando, pero aproveche bastante para recargar las pilas. Desgraciadamente el tiempo no acompaño demasiado, pero fuimos a la playa todo lo que pudimos, incluso algun dia estuvimos paseando en bañador practicamente solos porque casi nadie se atrevia a desafiar al cielo amenazante.
Llego la vuelta a Bruselas y los niños tuvieron que ir a sus stages, es la unica manera que tenemos para mantenerles ocupados mientras trabajamos. Parece que esa opcion les encanta, sobre todo porque esta vez fueron a algunos de los stages con sus primos. O. probo con la quimica, pero parece que todavia le van mas los deportes, a el le habria gustado uno "quimica-deporte", pero creo que eso no existe. M. y su primito fueron a un stage de natacion, iban a la piscina todas las mañanas y M. se atrevio a quitarse los manguitos!!! Todavia era solo donde no cubre, pero ya era toda una proeza.
Por fin llego el momento de las verdaderas vacaciones, los cuatro a disfrutar del sol asegurado, los cielos azules y mucha playa y piscina. Aprovechamos que M. tenia fresco su stage de natacion para enseñarle a nadar y fue todo un exito. M. es todo un pececito con mucho caracter ydisfruta del agua de lo lindo, ahora solo hay que mejorar la tecnica. O. disfruto de los toboganes como un loco, yo no se como me ha salido un niño tan atrevido. Ademas leyo y leyo, dos libros enteritos, ya se ha enganchado a "Harry Potter" asi que tiene diversion para rato.
Pero todo llega a su fin y las vacaciones acabaron, volvieron los stages, esta vez con algo un poco especial: tiro al arco para O. y bici para M. Parece que M. se las apaña bien con la bici en los obstaculos, ya sabe hacer zig zags... Ahora solo tiene que crecer un poco para "heredar" la bici de su hermano. De momento puede usarla, pero no sabe arrancar ni frenar sola porque es demasiado pequeña. Con su bici va de maravilla, pero no tiene marchas y es demasiado pequeña asi que tiene que pedalear un monton para avanzar bien poco. M. podra enseñarnos todo lo que aprendio dentro de un par de fines de semana el "domingo sin coches".
Y el jueves pasado toco vuelta al cole. O. encantado de volver a ver a sus amigos y M. algo triste por dejar la "petite ecole". Todavia no esta en primaria, pero ya va al edificio de los grandes, con su hermano. Pero todo fue bien, al volver ya me dijo que le gusta mucho el cole de los grandes y que no quiere volver con los pequeños.
Para mi es bastante cambio porque ya no tengo que ir a dejarles y a buscarles a dos sitios diferentes y ya no dejo a M. en su clase, la tengo que dejar en la puerta, asi que parece que no, pero gano alrededor de 25 minutos al dia, que en un dia de amatxu no es poco.
La peque se nos hace grande, como pasa el tiempo.
Perdonad por la falta de acentos. Alguien sabe porque mi portatil no quiere poner acentos en internet? No tengo problemas para ponerlos en Outlook o en word, pero en facebook, blogs... no hay manera y me da una rabia...
Y por que blogger no me deja publicar?

jueves, 5 de mayo de 2011

Flores en la oficina

A X. le encanta darme sorpresas, venir a "secuestrarme" al trabajo para llevarme a pasar un fin de semana romántico, venir a comer conmigo sin avisar o enviarme flores.
Hace unos meses me llegó un ramo de flores a la oficina. Mis compañeros se quedaron alucinados, los hombre se sintieron mal y como obligados a tener un detalle con su pareja y alguna compañera se lo contó a su novio / marido. Semanas después empezaron a llegar ramos / flores y nuestra zona de la oficina se convirtió en la zona florida, decía que X. era un "trend-setter" y que gracias a él los compañeros sentían que tenían que ser más detallistas.
El otro día era nuestro aniversario de boda, 9 años ya, y X. insistía en que no tenía ningún regalo para mí (para nosotros no es una obligación hacernos regalos en fechas destacadas sino más bien cuando nos apetece), pero al final se presentó en mi oficina después de comprobar con mi compañero que no tenía ninguna reunión. Fuimos a comer a un restaurante japonés y al volver a la oficina... me encontré un precioso ramo de flores encima de la mesa. Mis compañeros pensaron que era por el día de la madre y cuando les dije que era nuestro aniversario pensaron que era un detalle muy bonito.
Yo debo confesar que cada vez que recibo flores me gusta pero si es en la oficina también me muero de vergüenza y creo que es esta parte la que más le gusta a mi querido marido, le encanta sacarme los colores.

martes, 19 de abril de 2011

Es increible cómo todavía siguen sorprendiéndome los cambios de estación. Siempre me pillan desprevenida. Llega el frío y yo siempre pienso que el otoño va a durar un poquito más y me niego a ponerme el abrigo, pero cuando llega la primavera me admiran las flores por todos los rincones, sí Bruselas es una ciudad verde, y me niego a quitarme el abrigo.

Hemos podido admirar (y algunos podemos seguir disfrutándolos) árboles en flor, cielos azules y temperaturas primaverales (primaveral aquí significa que aunque se superen los veinte grados durante el día por la mañana al salir de casa no se alcanzan los diez, lo que dificulta la elección de la ropa por las mañanas porque nunca sabes si necesitarás una chaqueta o si con un jersey bastará). Pero a mí me cuesta guardar la ropa de invierno, aparcar las bufandas hasta el año que viene y sacar los zapatos de primavera (y eso que muchos belgas ya van por ahí en sandalias).

No sé si será porque se donde yo vengo las diferencias de temperatura entre estaciones no son tan importantes o es que con la edad a una le cuesta más adaptarse a los cambios (sí, ya tengo un año más, otro para la colección). Pero definitivamente me gusta la primavera, a pesar de los estornudos y los chaparrones imprevistos, los días todavía muy fríos seguidos de días que aquí pueden considerarse totalmente veraniegos. Contrastes belgas, a los que poco a poco me voy acostumbrando.

Los cielos azules como el de la foto no son muy habituales por aquí, tampoco lo es poder pasearse sin chaqueta en marzo y se agradece, cuánto se agradece.


M. intenta hacer todo lo que hace el hermano, pero obviamente no siempre puede y pide ayuda, pero su amatxu la mala a veces prefiere sacar una foto con cara de pánico antes de tenderle la mano.

martes, 8 de marzo de 2011

La princesa testaruda

M. es una niña muy cabezota, siempre intenta salirse con la suya y en ocasiones es bastante difícil llevarle la contraria.
La semana pasada celebraban el carnaval en el colegio y los niños tenían que ir disfrazados. M. hace meses tuvo su temporada princesa, quería disfrazarse de princesa, con un vestido largo... así que San Nicolás le trajo el deseado disfraz de princesa que a ella le encantó y que decidió que se pondría en el carnaval del colegio. El día de carnaval llegó y ella estaba en su fase "quiero ser chico y no quiero ponerme faldas ni vestidos", eso le ocurre en el colegio porque tiene más amigos que amigas y al parecer se ríen de ella por llevar faldas. Antes del día D llevaba varios días diciendo que quería ponerse un disfraz de vaquero de su hermano y yo había aprovechado una cena de carnaval unos días antes para ponerle una parte del disfraz (la otra parte habría sido imposible, es como tres o cuatro tallas más grandes), así se le quitaban las ganas de repetir disfraz.
Llegó el día y habíamos quedado que se pondría su deseado disfraz de princesa, lo preparamos por la noche... pero por la mañana empezó a decir que princesa no, que quería vaquero. Yo le dije que ya había elegido y que era princesa o nada. Ella por supuesto dijo que nada, pensando que yo cambiaría de opinión. Al final acabamos todos enfadados porque M. en su mal genio se tiró encima de su cama con tan mala suerte que rompió la corona. Doble disgusto por no pode llevar el disfraz y haber roto la corona. Yo enfadada le dije que desgraciadamente no se disfrazaría. Luego intentó sobornarme diciendo que todos los niños estarían disfrazados, que tenía que disfrazarse, que por favor le pusiera el de princesa... Cuando vio que no la iba a disfrazar me pidió que no la llevara al colegio. Con todo el dolor de mi corazón la llevé al colegio y ella estuvo haciéndose la fuerte por el camino, diciéndome que no le importaba y que ella no iba a disfrazarse nunca más, hasta que llegó al colegio y vio a todos disfrazados y ahí le entró la llorera, me sentí fatal, pero e expliqué que si ella decidía algo, tenía que hacerlo, que desgraciadamente no se puede cambiar de opinión cada dos por tres. Yo creo que en esta ocasión el problema fue que ella tiene muchos disfraces y por eso puede elegir y justamente eligió además el disfraz de su hermano.
AL final en el colegio le expliqué lo que había pasado a su profesora y ella me dijo que respetaba nuestra decisión. M. Se lo pasó bien al final y le pintaron la cara, cuando llegué a casa me pidió si el fin de semana se podría disfrazar de pirata, no de princesa. Yo le dije que sí. Creo que el disfraz de princesa no será para esta vez, quizá en abril que se volverán a disfrazar. Mientras tanto, M. me volvió a probar lo testaruda que puede llegar a ser aún siendo tan pequeña.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Intrusa

Tengo el blog abandonado, no es por falta de ideas, ni por pereza. Es algo que me pasa a menudo con muchas cosas, basta que algo salga de mi rutina durante un tiempo para que me cueste horrores retomarlo. Me pasa incluso con los amigos, cuando llevo mucho tiempo sin hablar con alguno me cuesta retomar el contacto, luego me decido a hacerlo y es como si hubiéramos estado juntos el día anterior. Es una sensación extraña, siento como que pierdo el derecho a hacer cosas que en algún momento decidí dejar de hacer.
Mientras tanto, sigo leyendo blogs, pero casi no comento y me siento un poco como una intrusa, leyendo sin dejar rastro.

martes, 15 de febrero de 2011

Un día sin metro

Hoy, como todos los días después de dejar a los niños en el colegio, me he dirigido al metro para ir al trabajo, pero me he encontrado con la puerta del metro acordonada, así que me he acercado a otra entrada para encontrarme con más de lo mismo. A nadie se le ha ocurrido poner un cartelito para avisar que lo que pasaba era que había huelga. Ayer agredieron a un conductor de metro en esa misma estación y todos los conductores (incluidos los de autobús y tranvía) han decidido hacer huelga. Consecuencia: Bruselas colapsada esta mañana. Yo simplemente he dado media vuelta para volver a casa y trabajar desde aquí, pero la mayoría de la gente se las ha tenido que ingeniar para ir a trabajar andando, en autobuses de DeLijn, en taxi... Y lo mejor de todo es que la STIB (compañía de transporte de Bruselas) ha puesto en su sitio un modelo de justificante para que la gente que no ha conseguido ir a trabajar se lo imprima y pueda justificar su ausencia al trabajo. No se me ocurre qué empresas puedan pedir eso, como que la noticia no se ha oido bastante para que alguien necesite un justificante escrito, pero esto es Bélgica.
Lo de las agrsiones en el transporte público es algo que aquí se repite demasiado a menudo y los conductores no tienen otra forma de quejarse que haciendo huelga, precisamente hace unos diez días fue el turno de los conductores de tranvía, dos fueron agredidos el mismo día y al día siguiente la mitad de los tranvías no circuló por la mañana.
Lo curioso es que acabo de leer que en el incidente de ayer fue el conductor el que pegó primero, se sintió amenazado y simplemente pegó para defenderse. Me parece alarmante el hecho de llegar al punto de pegar antes de que nos peguen simplemente por si acaso, defenderse de qué si todavía no le habían hecho nada?
Yo siempre voy en el metro tranquila, pero creo que tendré que andar con más cuidado de ahora en adelante, la gente está demasiado a la defensiva.

sábado, 5 de febrero de 2011

Salud, dinero y amor

Creo que se me olvídó pedir lo primero de la lista el 31 de diciembre pasado.

Acabamos el año con M. recuperándose de la operación que salió bien, pero la pobre tardó en volver a la normalidad. Ahora todavía nos dice de vez en cuando que oye "pip" en un oido, pero parece que oye mejor que antes de la operación. Dentro de un par de meses toca revisión y esperemos que todo evolucione bien. De momento parece que vamos a tener que ir al logopeda porque pronuncia mal, no sabemos si por un problema de colocación de los dientes, por su mala audición o qué. Lo que sí sé es que parece que en Bruselas no hay suficientes logopedas, todos tienen demasiado trabajo.

O. por su parte se cayó por la calle el 5 de enero (culpa suya, no es capaz de ir andando normalmente por la calle y no escucha cuando le dices que pare. Algún día tenía que pasar) y se hizo un esguince horrible, acabó con la pierna escayolada, en principio por una semana, pero no sé cómo lo hizó, pero rompió la escayola y le pusieron una nueva y le mandaron que se la quedara una semana más. Decubrimos que andar con muletas no es tan divertido como parece (ni tan rápido) y de premio, al quitarle la escayola le quedó una cojera extraña. Al parecer tras dos semanas sin andar se le había olvidado así que ahora estamos yendo a rehabilitación para volver a aprender.

Yo empecé el año rompiendo un cristal de mis gafas y con una infección en los ojos, todavía no se sabe lo que pudo ser, quizá herpes. El caso es que un mes después mis ojos no están totalmente recuperados, pero bueno, poco a poco y con mucha paciencia.

Espero que el mes de febrero sea algo más tranquilo porque con tantas visitas a médicos, las bajas y la lentitud de las muletas el mes de enero se me ha pasado sin enterarme.

martes, 21 de diciembre de 2010

Nieve

Cuando era pequeña adoraba la nieve, me pasaba el invierno esperando a que nevara, en vano, es muy raro ver nieve en mi ciudad de nacimiento, a lo sumo de ven montañas nevadas a lo lejos, y eso ya me dibujaba una sonrisa.
Recuerdo una gran neveda cuando tenía 11 años, cerraron los colegios y hasta pudimos hacer muñecos de nieve. mi única pena fue que el día de la nevada tendría que haber ido con mi clase a una granja escuela una semana. Obviamente la excursión se anuló y a cambio fuimos a la granja unos meses más tarde, pero sólo un par de dias.
Mi pasión por la nieve se mantuvo durante años, y aún hoy es el día en el que adoro ver nevar... calentita desde el sofá.
La nieve me parece la cosa más incómoda del mundo en la ciudad, enseguida se vuelve marrón negruzca y se derrite, con la sal que echan se te ponen los pantalones y los zapatos perdidos, se provocan auténticos caos de tráfico... Pero a los enanos les encanta y yo recuerdo cómo me gustaba a mí de pequeña y se me dibuja una sonrisa.
Este año en Bélgica hemos batido un record. llevamos 19 días de nieve en noviembre y diciembre, habría que remontarse a 1919, 1923 y 1925 para ver meses tan blancos y en esos años sólo se contabilizaron 16 días en total, y diciembre no ha terminado... Por lo menos las temperaturas son algo más clementes que las del año pasado, aunque no pasan de cero.
Maite ya está mejor y mañana vuelve al cole, espero que el próximo fin de semana siga habiendo nieve y pueda disfrutarla, su hermano ya estuvo jugando con el trineo el domingo pasado mientras ella se aburría en casa.
Aquí sólo hablan de que este año puede que tengamos una Navidad blanca, yo no veo qué importancia puede tener aparte de que mucha gente no pueda reunirse con sus familias a causa del mal tiempo. Debe de ser que yo nunca he tenido un día de Navidad con nieve... aunque Año Nuevo sí y nunca olvidaré el paseo por el bosque nevado que nos dimos esa mañana.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La operación

Estoy en casa con M. El lunes fue la operación: vegetaciones, ámígdalas y drenajes transtimpánicos.
La verdad es que la operación fue rapidísima y se portó como una campeona. Lo habíamos preparado todo bien. Habíamos leído un libro sobre lo que pasa en el hospital y se lo habíamos explicado todo: pulserita, camisola, anestesia, entrada al quirófano... M. no lloró nada antes de la operación, pero lo del despertar tras la anestesia lo llevó peor.
Yo le regalé una muñeca, a la que ella bautizó Daría, que fue al hospital con ella. Daría tenía mosquitos en la tripa y por eso también la tenían que operar. El médico se portó genial y hasta pusieron a la muñeca una camisola, una pulserita y un gorrito y fueron juntas al quirófano.
M. tuvo que estar el día de la operación sin tomar nada, pero con los horarios belgas no fue nada difícil. Tenía que estar en el hospital a las siete de la mañana, llegaron antes y hasta tuvieron que esperar a que abrieran la puerta. Luego a esperar, a prepararse y en unos 20 minutos ya estaba lista, luego tocó esperar a que se despertara, fue la peor. X. oía llorar a un niño y pensaba que era M. pero no reconocía el llanto del todo (porque tenía la voz muy afónica tras la operación), hasta que en un momento no pudo más y salió de la habitación y vio como le traían a M. en brazos porque la pobre estaba muy inquieta y no había forma de calmarla. En cuanto M. sintió que su papá la tenía en brazos, a pesar de seguir dormida, se calmó. Luego llegó el momento de beber agua, tomar un poco de helado... y todo muy bien. Así que a las cuatro estábamos en casa.
Desde entonces estamos con jarabe antidolor cada tres o cuatro horas, antibióticos y gotas para los oidos. Poco a poco va comiendo más y parece que le duele menos, pero se me parte el corazón cada vez que llora. Las noches bastante bien. La primera noche durmió con nosotros, pero las otras dos ya se quedó en su cama.
Horas y horas de dibujos, juegos improvisados y mucha tele. Los días se hacen eternos, y ella no para de preguntar cuándo va a terminar el cole de O. Se porta fatal con su hermano, pero no puede vivir sin él.
O. por su parte lleva fatal lo de la operación de su hermana, está celoso de que su hermana pueda ver la tele tanto como quiera, que no tenga que ir al colegio, que pueda comer helado... Y M. se porta mal con él, le dice que no le necesita y que le deje en paz. O. que sólo quiere que su hermana no sufra lo pasa fatal con los comentarios de la pequeña.
Y mientras tanto los padres preocupados, esperemos que mañana esté mejor ya, aunque es cierto que día a día vamos viendo mejoría.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Abandonado

Siento que tengo el blog abandonado y no es por falta de ganas o de ideas.
Me pasa igualito que con las plantas, me acuerdo de que tengo que regarlas cuando estoy en la cama, cuando voy en el metro, cuando tengo que salir de casa, pero nunca mientras tengo la posibilidad de levantarme e ir a regarlas o si en algún momento así me acuerdo pienso "luego lo haré"... y nunca lo hago y así me va. La última murió hace un par de meses. Entre las obras y el polvo que tenía la pobre acabó asfixiada y seca.
No quiero que le pase lo mismo al blog, así que me tendré que obligar a escribir de vez en cuando.
Por aquí todo va bien, mucho trabajo. A veces siento que la vida me arrastra y yo simplemente no lucho por cambiar de rumbo, me dejo llevar por la corriente durante un tiempo hasta que pasa algo que me hace reaccionar y entonces me despierto y empiezo a debatirme para poder ir hacia donde realmente quiero, no simplemente a donde me empujan. Pero estos periodos de avanzar sin saber muy bien hacia dónde voy veces pueden durar bastante, sin tiempo para reflexionar y tirar para otro lado.
Tenemos que operar a M. de vegetaciones, amígdalas y ponerle un drenaje en los oídos. Nada grave, pero se me parte el corazón pensar que la peque pueda pasarlo mal, queda menos de un mes y ella se hace la valiente, en el análisis del preoperatorio ni siquiera lloró, ni siquiera un ay.
O. sigue esforzándose para no tener bonhommes barrés (si ese es uno de los posts que tengo pendientes) y lee todo lo que llega a sus manos. Le he comprado el primer Harry Potter, aunque todavía no se lo he dado, estoy esperando a que tenga que pasar el ratoncito Pérez por si no tiene nada que dejar bajo la almohada.
Y el papá trabaja, trabaja y no tiene tiempo ni de respirar.
Amatxu disfrutando de su nuevo trabajo, todo un privilegio en estos días hacer algo que te guste y que te paguen por ello, además en buena compañía (la International Dinner es la semana que viene, mmmmm!). Y luego al llegar a casa, después de la faena, una vez que los niños duermen toca teclear sin parar. E intentar disfrutar los fines de semana al máximo, a pesar de que durante el último tuvimos más lluvia que en todo un mes, consecuencia: inundaciones.
Ha llegado el invierno, a las cinco cuando volvemos a casa ya es de noche, pero hay que ser optimista y pensar que dentro de poco más de un mes lo días comenzaran a alargarse poco a poco de nuevo ;-) Prueba de que el tiempo vuela.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Noche brillante

Se ha hecho de noche por todas partes.
La ciudad tiene luces brillantes.
Mira hacia el cielo, ves allá arriba?
Sobre los árboles la luna brilla.
Cuando una nana se oye cantar...
lleno de estrellas el cielos está!
Bosteza el niño, la cama espera.
Un móvil brilla en su cabecera.
Duérmete, niño,
duerme pequeño,
cierra los ojos
Felices sueños

Es el texto de un libro que le leía a Oihan casi todas las noches cuando era bebé, se quedaba embobado con los dibujos de de purpurina (por eso lo de noche brillante), después le tocó el turno a Maite, nos sabíamos el texto de memoria.
Me cuesta mucho deshacerme de las cosas y aunque este libro está destrozado he intentado tirarlo muchas veces a la basura sin éxito. De vez en cuando tengo días en los que me obligo a tirar cosas, ordenar y deshacerme de cosas que ya no necesito, que no uso, pero me cuestaaaaaa. Hoy ha sido uno de esos días, la iniciativa a venido de X., entre los cuatro hemos ordenado todos los juguetes de los niños y hemos tirado muchas cosas estropeadas, separado algunas con las que ahora casi no juegan y otras para dar... Ahora hay más sitio, pero me cuesta ver ese libro roto en la basura, aunque mi cabeza me dice que no puedo guardarlo.

domingo, 3 de octubre de 2010

From all over the world

Caramelos de eucalipto de Australia, dulces israelíes, rosquillas de Cuenca, dulces de tamarindo, chocolatinas alemanas, tartas de arroz chinas, gofres holandeses, galletitas japonesas...
Los lunes en el trabajo solemos tener sorpresas en la cocina. Creo que ya dije que entre las aproximadamte cincuenta personas que somos en la oficina sumamos más de treinta nacionalidades. Además muchos de mis compañeros suelen trabajar desde casa, vuelven a sus países una temporada y para poder quedarse más tiempo aprovechan y trabajan desde allí. Así que es costumbre que cuando vuelven a la oficina nos traigan alguna especialidad propia de sus países de origen. Además a la hora de comer se ven platos de lo más variados. Me han dicho que una vez al año celebran una "international dinner" en la que cada uno lleva un plato típico de su país, tendré que ir pensando qué voy a cocinar porque somos unos cuantos españoles y no me gustaría que hubiera platos repetidos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Mal comienzo de curso

Llevamos un mes de clase y la verdad es que todavía no me he acostumbrado a los horarios. No sé si será porque he empezado "el curso" con unos días de baja por anginas (con fiebre, dolor horrible de garganta) y luego recién recuperada con una infección en la cornea que todavía estoy tratando, pero me está costando.
Por su parte M., después de su percance con el diente, tuvo una fisura en el dedo y hoy nos han vuelto a llamar del cole para decirnos que se había vuelto a caer, de nuevo un golpe en la boca. Tiene los labios hinchadímos, las encías tocadas y otro diente que se mueve. Mañana vamos al dentista.
A O. le está costando segundo, su profesora es bastante estricta y lleva ya varios "bonhommes barrés", pero el año pasado también le llevo algo más de un mes acostumbrarse al ritmo.
Para colmo mis padres iban a venir a vernos y no pudieron por la huelga, vuelo cancelado.
Menos mal que las obras (hemos cambiado la caldera y añadido algunos radiadores y hemos renovado un baño) acaban ya.
Me paso en otro momento para hablar de las mamás cuando estamos enfermas y del sistema de bonhommes barrés del cole de O. No me viene bien para el ojo, estar demasiado tiempo delante del ordenador.

martes, 21 de septiembre de 2010

Empieza el otoño


Hoy termina oficialmente el verano, pero aquí realmente acabó allá por finales de julio, desde entonces no hemos tenido un sólo día con tiempo veraniego.


Me estoy acostumbrando, pero en Bélgica hay un máximo de un mes de verano "real" y eso si hay suerte. Desde que vivo aquí, hace ya 10 años, creo que no he conocido ni un sólo mes de agosto con buen tiempo, en realidad en agosto en general hace frío (como de lo que yo siempre he llamado otoño) y de premio suele llover un montón.


Menos mal que llevamos unos años con buen tiempo por lo menos durante algunas semanas en junio y julio, porque si no, los veranos belgas resultarían totalmente deprimentes.
Ya hemos tenido días en los que realmente apetecía encender la calefacción.

Pero bueno, ahora que ha empezado el otoño podemos decir que hace un buen tiempo para la estación porque hoy hemos rozado los 20°C. Hay que ser positivo!!!
Para recordar el verano que acaba de terminar, unas fotitos...



No entiendo cómo a M. le puede gustar tanto la arena, se puede pasar horas jugando. Y yo que pondría césped en las playas...



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martes, 14 de septiembre de 2010

La vuelta al cole

Tengo la impresión de que la vuelta al cole aquí es muy diferente a la vuelta al cole que yo conocí. No sé si será sólamente el colegio al que van mis hijos o todos en general, pero yo siempre he asociado la vuelta al cole con "nuevo" y aquí no necesariamente es así.
Me explico, en mi época (y recuerdo prefectamente mi primer día en segundo, el curso que empieza mi hijo) todo el primer día era nuevo: nueva mochila o cartera, nuevo estuche, nuevos libros recién forrados, nueva bata, ese año hasta tuvimos nuevo colegio porque el viejo fue demolido para construir bloques de apartamentos. Así que hasta mesas y sillas nuevas tuvimos.
En el caso de mi hijo, tiene la mismas mochila que el año pasado, casi no tiene libros de textos salvo un diccionario, algunos cuadernos de ejercicios y alguno que ha recibido "prestado" del colegio, hemos recuperado al máximo todo el material del año pasado y el colegio es viejo. En la lista de material que recibimos en junio ponía "no es en ningún caso necesario que el material de los niños sea nuevo". Parece que aquí se proscribe el consumismo.
Las mochilas por ejemplo, si están estropeadas, por supuesto que las cambio, pero M. es bastante cuidadosa y por algún milagro la mochila de O. ha sobrevivido al primer curso, así que voy a aprovechar, para una cosa que no rompe... Lo mismo para los estuches, aunque el de O. tiene una mancha de tinta, pero como el fondo es de color negro, casi ni se nota.
Usan las mismas cajas para los sandwiches también. A M. le regalaron una nueva este verano, pero no debía de ser muy sólida (aunque era preciosa), y rompió el cierre al tercer día, así que volvimos a usar la vieja y tan contentos.
Respecto al material, el último día de clase el curso pasado nos devolvieron todo lo que quedaba en clase y yo me quedé con lo que estaba todavía bien para este curso. Sorprendentement pude recuperar bastantes cosas, luego con la lista de material de este año sólo compre lo que faltaba. Al final, creo que me gasté unos 30 € para O. incluyendo por ejemplo un diccionario y alguna otra cosa más cara que un simple boli o cuaderno. A lo largo del año probablemente tengamos que pagar algo más por algún libro de ejercicios, pero no gran cosa. No hablamos de las sumas astronómicas que escucho por ahí a mis amigas. Yo a la edad de O. tenía un libro por asignatura mínimo. Todos nuevos, con el correspondiente gasto para mis padres. O. ya ha traido a casa algún libro "prestado" por el colegio. Tienen un fondo de libros de texto que se usan varios años, no son de ningún niño en concreto, pero todos lo usan y les enseñan a respetar el material, y dejarlo como estaba. Sorprendentemente el libro estaba en muy buen estado. Yo era la primera en llenar mis libros de texto de notas y pintadas varias. Con el sistema de este colegio ahorramos los padres y los niños aprenden a respetar lo que es de todos.
Respecto a las instalaciones escolares esto es algo que deja mucho que desear en Bélgica, he visitado bastantes colegios y la verdad es que casi todos son muy viejos, demasiado para mi gusto. Parece que la renovación de los edificios es algo no muy importante en el orden de prioridades, hay mil cosas que hacer antes de renovar las aulas. Los colegios (incluso públicos), aceptan todo tipo de donaciones como armarios, material informático... porque todo es muy básico en las aulas y a nosotros, acostumbrados a colegios bastante modernos en España, nos parece todo muy vetusto (bueno, como casi todos los edificios públicos en Bélgica, todo hay que decirlo). Cada año van pintando una clase, renuevan cuando realmente es necesario, sería impensable renovar un colegio completo de una vez, es demasiado caro y hay otras prioridades.
Respecto a las actividades extraescolares los precios también son, en general, mucho más baratos que en España, por una hora a la semana de deporte o idioma los precios rondan los 150 euros por todo el curso, pero hay cosas como el solfeo e instrumento en una academia pública que pueden ser gratis hasta los doce años.
Creo que en parte tengo razón cuando le digo a mi madre que tener un hijo no es tan caro como ella pretende hacerme creer. También hay que tener en cuenta que el gobierno belga da una ayuda mensual a los padres, por dos hijos, unos 250€ al mes (que pueden variar dependiendo de la situación familiar).
Me parece que en lo relativo a la escolarización tenemos suerte por aquí.