Tanto que O. me ha dicho cuando íbamos al cole "estoy congelado, como un salmón". Claro, alguna vez hemos comido salmón congelado en casa, de ahí su súper metáfora.
Llevamos ya como tres semanas rondando los 0 grados y tengo muuuuucho frío.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Simplemente genial: Stanislas
Hemos pasado dos horas geniales.
Se puede escuchar más en su sitio web:
http://stanislasmusic.artistes.universalmusic.fr/
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http://stanislasmusic.artistes.universalmusic.fr/
miércoles, 10 de diciembre de 2008
La peque se hace grande
En agosto dejó el chupete. Demostrándonos su carácter, de vez en cuando le daba por tirar el chupete al suelo y se negaba a recogerlo, así que a la vuelta de las vacaciones, lo tiró en el avión y yo le expliqué que si no lo recogía se quedaría allí. Como yo lo había imaginado no lo recogió y cuando lo pidió en el coche le recordé lo que había pasado. Ella repetía "navión, tututte navión". Cuando fuimos a acostarla sin chupete se le hizo un poco difícil, pero ella misma decía "navión". Y adiós chupete, no volvió a pedirlo. Pero sigue tomando su bibe y todavía duerme en cuna aunque no por mucho tiempo, cambiaremos durante las vacaciones de Navidad probablemente.
Y lo más importante de todo, va al cole como una chica mayor, con su mochila al hombro y andando, no pide brazos a pesar de que hay un trecho desde casa. Lo mejor es que hoy no ha llorado cuando la he dejado en clase, me ha dicho adiós por la ventana y yo me he ido muy feliz y he llamado a X. para darle la gran noticia. Esperemos que dure y sea así siempre.
lunes, 8 de diciembre de 2008
Siempre he soñado con tener una medalla
Estas fueron las palabras de O. al bajarse del podium. Hay que decir que tiene una medalla pero todos ganaron una, eh? No es el mejor judoka del mundo, hay que admitirlo, pero él está orgullosísimo con su medalla y se prepara para poder practicar atletismo el año que viene, porque la edad mínima para poder apuntarse es 6 años.
Y vino
San Nicolás hecho por O. Hay que fijarse en que tiene muuuuchos ojos (O. dice que siete) porque San Nicolás lo ve todo, por supuesto.
Sí, San Nicolás vino, y O. se llevó un pequeño disgusto al ver que a él sólo le había dejado una cosa al lado de la chimenea. Se puso a llorar y se preguntaba cómo era posible que San Nicolás le trajera más regalos a su hermanita que se porta peor. Pero San Nicolás había traído otro regalo, pero era tan grande que no cabía en el salón (bueno, caber cabía, pero luego no habríamos podido movernos demasiado), así que ahí nos fuimos los cuatro a la búsqueda del regalo perdido y lo encontramos!!! Un circuito de coches enorme que hace las delicias del llorón y del papá ;-). Qué penita que me dió y San Nicolás que quería darle una sorpresa... Y M. estuvo entretenida con sus nuevos juguetes y dando de comer a sus bebés, me extraña que no estén enfermos con una indigestión porque los pobres bebés se han pasado el fin de semana enchufados a los biberones.
viernes, 5 de diciembre de 2008
El cole
La adaptación al cole va mejor. M. empezó la primera semana muy contenta, creo que le gustaba eso de ser mayor y hacer lo mismo que su hermano. Además todo era nuevo para ella, pero creo que poco a poco se fue dando cuenta de que eso era definitivo y ya le gustó menos.
Una semana después de empezar a clase ocurrió la tragedia, se pasó todo el día llorando y no comió nada, su profesora y las cuidadoras estaban algo preocupadas. M. no participaba en clase, pero estaba atenta porque en casa cantaba canciones nuevas y nos contaba cosas que hacía en el colegio. Le preguntábamos qué le pasaba y ella nos contaba que un niño le había estirado el pelo y que habían castigado al niño por malo. Eso es algo que ocurrió el primer día de clase, pero ella lo contaba como si hubiera ocurrido hacía unas horas. O. nos contaba qué tal su hermana, si realmente lloraba o no. Él lo pasó bastante mal porque M. se pasaba el día pegada a él y ni siquiera le dejaba jugar con sus amigos. Al principio él estaba muy pendiente de ella, pero después de la novedad y al ver que ella no se le despegaba, le pedía que le dejara un poco en paz sin éxito. Así que tuvimos que hablar con los dos para que el problema no fuera a más.
Al final M. ha entendido que no puede estar todo el rato con O. y que él va a otra clase y no hay que llorar después de cada recreo. Y O. se sigue ocupando de su hermanita pero no la tiene todo el rato encima. Por otro lado parece que M. ya casi no llora en el cole, sólo cuando la dejo por las mañanas en su clase (los días que he ido antes y la he dejado en la guardería no ha llorado), hoy le he dicho "teatrera", estás haciendo teatro? y me ha contestado que sí. No creo que haya entendido mi pregunta, pero me he hecho gracia su respuesta y me he quedado más tranquila. Además, cuando voy a buscarla por la tarde se lo suele estar pasando tan bien que no quiere venir conmigo a la primera, sino que juega a esconderse, se queda hablando con otros niños, dando besos a las cuidadoras... Las profesoras y cuidadoras dicen que ya está casi integrada, que todo va mucho mejor. Espero que sigamos por el buen camino después de este pequeño retroceso en la segunda semana.
Una semana después de empezar a clase ocurrió la tragedia, se pasó todo el día llorando y no comió nada, su profesora y las cuidadoras estaban algo preocupadas. M. no participaba en clase, pero estaba atenta porque en casa cantaba canciones nuevas y nos contaba cosas que hacía en el colegio. Le preguntábamos qué le pasaba y ella nos contaba que un niño le había estirado el pelo y que habían castigado al niño por malo. Eso es algo que ocurrió el primer día de clase, pero ella lo contaba como si hubiera ocurrido hacía unas horas. O. nos contaba qué tal su hermana, si realmente lloraba o no. Él lo pasó bastante mal porque M. se pasaba el día pegada a él y ni siquiera le dejaba jugar con sus amigos. Al principio él estaba muy pendiente de ella, pero después de la novedad y al ver que ella no se le despegaba, le pedía que le dejara un poco en paz sin éxito. Así que tuvimos que hablar con los dos para que el problema no fuera a más.
Al final M. ha entendido que no puede estar todo el rato con O. y que él va a otra clase y no hay que llorar después de cada recreo. Y O. se sigue ocupando de su hermanita pero no la tiene todo el rato encima. Por otro lado parece que M. ya casi no llora en el cole, sólo cuando la dejo por las mañanas en su clase (los días que he ido antes y la he dejado en la guardería no ha llorado), hoy le he dicho "teatrera", estás haciendo teatro? y me ha contestado que sí. No creo que haya entendido mi pregunta, pero me he hecho gracia su respuesta y me he quedado más tranquila. Además, cuando voy a buscarla por la tarde se lo suele estar pasando tan bien que no quiere venir conmigo a la primera, sino que juega a esconderse, se queda hablando con otros niños, dando besos a las cuidadoras... Las profesoras y cuidadoras dicen que ya está casi integrada, que todo va mucho mejor. Espero que sigamos por el buen camino después de este pequeño retroceso en la segunda semana.
Venez, venez Saint Nicolas
Mañana es un gran día para los niños belgas. Viene San Nicolás con todos los regalos!!!
En Bélgica el 6 de diciembre se celebra San Nicolás. San Nicolás es en realidad San Nicolás de Bari que en algún momento se transformó en el Grand Saint como dicen por aquí. San Nicolás tiene un ayudante negro que en francés se llama Père Fouettard y van acompanados de un burro. Los niños dejan un zapato cerca de la chimenea el día cinco por la noche (además de una zanahoria y agua para el burro, que debe de estar agotado) y el día 6 por la mañana encuentran allí los regalos. En Bélgica es una fiesta infantil, se regalan juguetes y chucherías: sobre todo speculoos (galletitas de canela riquísimas) y nic nacs y... mandarinas. A los mayores, como mucho, nos regalan chocolate en el trabajo. Los niños cantan muchas canciones que tienen a San Nicolás como protagonista.
Esta tradición también es muy importante en Holanda (pero creo que allí pasa el día 5 y toda la familia se hace regalos), Luxemburgo, en el norte de Francia y creo que incluso se celebra en algunos lugares de Alemania y hasta en Polonia.
Por aquí O. está todo nervioso, lleva más de un mes cortando fotos en catálogos para preparar su carta. Fue dedicándose a esta difícil tarea cuando decidió que para hacerlo más llevadero no estaría mal cortarse el pelo. M. todavía no tiene muy claro como va esto de San Nicolás, pero seguro que también le cae algún regalo porque O. también eligió cositas para su hermana y las añadió en su carta.
A ver qué tal se porta el santo, de momento este fin de semana se presenta movidito, el sábado por la mañana en casa, luego O. participa en su primer torneo de judo, por la tarde a casa de los primos a intercambiar los regalos. Y el domingo a casa de la abuela y la bisabuela. San Nicolás pasa por todas las casas, así que el fin de semana que viene tocan padrinos/ madrinas... El cuento de nunca acabar, nuestra casa parecerá una tienda de juguetes la semana que viene. Y cuándo vamos a sacar un ratito para poner el árbol?
En Bélgica el 6 de diciembre se celebra San Nicolás. San Nicolás es en realidad San Nicolás de Bari que en algún momento se transformó en el Grand Saint como dicen por aquí. San Nicolás tiene un ayudante negro que en francés se llama Père Fouettard y van acompanados de un burro. Los niños dejan un zapato cerca de la chimenea el día cinco por la noche (además de una zanahoria y agua para el burro, que debe de estar agotado) y el día 6 por la mañana encuentran allí los regalos. En Bélgica es una fiesta infantil, se regalan juguetes y chucherías: sobre todo speculoos (galletitas de canela riquísimas) y nic nacs y... mandarinas. A los mayores, como mucho, nos regalan chocolate en el trabajo. Los niños cantan muchas canciones que tienen a San Nicolás como protagonista.
Esta tradición también es muy importante en Holanda (pero creo que allí pasa el día 5 y toda la familia se hace regalos), Luxemburgo, en el norte de Francia y creo que incluso se celebra en algunos lugares de Alemania y hasta en Polonia.
Por aquí O. está todo nervioso, lleva más de un mes cortando fotos en catálogos para preparar su carta. Fue dedicándose a esta difícil tarea cuando decidió que para hacerlo más llevadero no estaría mal cortarse el pelo. M. todavía no tiene muy claro como va esto de San Nicolás, pero seguro que también le cae algún regalo porque O. también eligió cositas para su hermana y las añadió en su carta.
A ver qué tal se porta el santo, de momento este fin de semana se presenta movidito, el sábado por la mañana en casa, luego O. participa en su primer torneo de judo, por la tarde a casa de los primos a intercambiar los regalos. Y el domingo a casa de la abuela y la bisabuela. San Nicolás pasa por todas las casas, así que el fin de semana que viene tocan padrinos/ madrinas... El cuento de nunca acabar, nuestra casa parecerá una tienda de juguetes la semana que viene. Y cuándo vamos a sacar un ratito para poner el árbol?
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