sábado, 6 de noviembre de 2010

Noche brillante

Se ha hecho de noche por todas partes.
La ciudad tiene luces brillantes.
Mira hacia el cielo, ves allá arriba?
Sobre los árboles la luna brilla.
Cuando una nana se oye cantar...
lleno de estrellas el cielos está!
Bosteza el niño, la cama espera.
Un móvil brilla en su cabecera.
Duérmete, niño,
duerme pequeño,
cierra los ojos
Felices sueños

Es el texto de un libro que le leía a Oihan casi todas las noches cuando era bebé, se quedaba embobado con los dibujos de de purpurina (por eso lo de noche brillante), después le tocó el turno a Maite, nos sabíamos el texto de memoria.
Me cuesta mucho deshacerme de las cosas y aunque este libro está destrozado he intentado tirarlo muchas veces a la basura sin éxito. De vez en cuando tengo días en los que me obligo a tirar cosas, ordenar y deshacerme de cosas que ya no necesito, que no uso, pero me cuestaaaaaa. Hoy ha sido uno de esos días, la iniciativa a venido de X., entre los cuatro hemos ordenado todos los juguetes de los niños y hemos tirado muchas cosas estropeadas, separado algunas con las que ahora casi no juegan y otras para dar... Ahora hay más sitio, pero me cuesta ver ese libro roto en la basura, aunque mi cabeza me dice que no puedo guardarlo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Por uno, quedatelo!
tere

dragonfly dijo...

guárdalo! ainsss a mi me cuesta horrores tirar nada y ahora tengo el trastero lleno de mierda con perdón

pero es que cada cosita me trae tantos recuerdos

besos y abrazos

Ricardo Miñana dijo...

Te queda muy bello el texto Ainhoa ha sido un placer pasar por tu casa.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.

Killa dijo...

Guardatelo para el tercero Ainhoa ;)
Te entiendo perfectamente, a mí me pasa eso pero con 100.000 cosas más!
Saludosss

azulitoclaro dijo...

Uff. ¡Qué difícil!
¿Aún no lo puedes guardar' Si no, ya lo tienes en tu memoria.
;)
Y se lo contarás a tus nietos. ¡Cuántas noches guardará!

Simplemente yo dijo...

Yo me lo quedaría, es un buen recuerdo...

Besitos

Sara dijo...

A mí la lógica me la trae floja, Lako. El cuento no tiene valor como objeto en sí mismo: tiene valor por lo que ha significado. Así construimos nuestros apegos. La lógica encierra mucho de espartano.
A ver si lakoteamos por teléfono.
besos