El viernes fue el cumple de O. y para celebrarlo fuimos a un parque de atracciones. Nos lo pasamos genial. Como X. no podía venir desde prontito por la mañana fui yo con O. en tren y fue un acierto. En el tren O. no paraba de decir a todo el mundo que era su cumple y que iba al parque de atracciones. Desde la estación de tren se veían las montañas rusas y había mucha gente más que iba al mismo sitio así que O. se puso a gritar
"Walibi, walibi " (el nombre del parque de atracciones) y llegamos casi corriendo hasta las cajas, no podía esperar. Cuando llegamos todavía no habían abierto, pero había animaciones en la puerta para acortar la espera. Cuando abrieron la verja hicieron una cuenta atrás y pusieron "humo" así que cuando entramos no se veía nada y O. estaba nerviosísimo. El resto del día no paró, "vamos aquí, luego allí...". No tenía miedo de nada. Quería montarse en todo, pero obviamente es demasiado pequeño para muchas cosas, así que le hemos prometido ir el año que viene de nuevo para que pueda montarse en (casi) todo.
El sábado celebramos el cumple con sus amiguitos y como X. no soporta que los niños se conviertan en "salvajes" y se pongan a correr por todas partes sin control, tiren todos los juguetes y dado que teníamos 7 invitados, decidió hacer un "decathlon" con todo tipo de pruebas para tener a los peques ocupados todo el rato. Al final teníamos como 20 "pruebas" que haríamos en función de las repuestas de los peques, el tiempo... Al final llovió todo el tiempo que duró la fiesta, cuando los peques se fueron salió el sol. Qué rabia!!! Pero nos lo pasamos genial y nos sobraron muchas pruebas para otras fiestas. X. ha decidido que se va a hacer animador de fiestas infantiles ;-)
Y esta semana O. está con su primo en casa de su abuela. Seguro que se lo pasa genial.