martes, 27 de enero de 2009

Confesiones de un niño

El otro día en la sala de espera del hospital vi un texto que me llamó la atención, así que lo traduje y copié algunas frases:

Mamá, papá, os suplico
que no me dejéis creer
que mis deseos son todopoderosos

Mamá, papá, os pido
que os arriesguéis a frustrarme
y a darme disgustos
negándome algunas cosas que os pida

Mamá, papá, es importante para mí
que sepáis decir no,
que no me dejéis creer
que vosotros podéis ser todo para mí
y yo puedo serlo todo para vosotros

Mamá, papá, sobre todo
escuchad mis deseos,
pero no los cumpláis al momento,
si los satisfacéis demasiado deprisa
podéis matarlos

Mamá, papá, por favor, no os arrepintáis demasiado a menudo
de haberme dicho no,
de haberme negado algo,
no volváis sobre vuestra decisión
para que yo pueda descubrir mis límites
y tener referencias claras

Mamá, papá, aunque llore,
aunque te diga "mamá mala"
sigue firme y estable
porque eso me tranquiliza
y me ayuda a construirme

Mamá, papá, aunque intente "engañaros", resistid
aunque estéis preocupados, no os rindáis
aunque "os ataque" a veces, no me rechacéis
sólo así podré crecer y construirme

7 comentarios:

Edurne dijo...

Pues otro gallo nos cantaría si todos los padres lo leyeran...!
Muxutxus!

Marian dijo...

Eso... que bueno que tengan una campania que les explique a los padres que los hijos no son los reyes del universo y que tienen que aprender a frustrarse y a saber que las cosas cuestan esfuerzo... o sea, no malcrie a sus hijos!

Héctor dijo...

Duro con ellos!!! :D

Mucho de eso hace falta hoy en dia...

Maria Andrea dijo...

Muy interesante!

Françoise dijo...

Muy pedagogico.... yo estoy en ese proceso... es dificil...
Pero hay que hacerlo, prefiero que llore ahora y no el resto de su vida!

Ainhoa dijo...

Ayer volví al hospital y el papelito ya no estaba. A mí también me pareció muy bien que quisieran enseñar eso a los padres, porque muchos padres tienen tendencia a no frustrar nunca a sus hijos y hacerles creer que son los mejores y es difícil hacerles ver que negándoles cosas a los hijos también se les puede ayudar.

Charlotte Harris dijo...

La verdad es que son verdades como puños todo!