viernes, 22 de enero de 2010

Adaptación

En un día y durante una semana pasé de comer a las 12 a comer a las tres; de levantarme a las siete a no levantarme antes de las 9:30; de acostarme sobre las 12:00 como muy tarde a no acostarme antes de la 1:30; de tener que correr al súper que cierra a las ocho a poder ir de compras hasta las diez de la noche; de pasear por calles desiertas (porque casi todo el mundo prefiere el coche o el transporte público) a pasear por calles repletas (que parece que no queda nadie en casa); de temperaturas por debajo de los cero grados a temperaturas por encima de los diez o quince grados...
Ahora toca la adaptación inversa, que no durará demasiado porque el domingo llega visita y las visitas siempre trastocan un poco la rutina.
Parece mentira que 1200 km impliquen tantos cambios de horarios.

8 comentarios:

Killa dijo...

Ui adaptarse a los cambios buenos es fácil, pero a los malos...
Te deseo suerte
;)

Simplemente yo dijo...

Estoy con killa adaptarse es facil o dificl según sea la situación. Seguro que cuando estabas en España no te planteastes eso...

Besitos y disfruta de la visita

dragonfly dijo...

Creo que es una distancia más mental que física :)

Greencolorss dijo...

Mucha suerte con la adaptación, imagínate lo que nos espera a nosotros en un par de semanas.
Tailandia vs. España, en invierno....
Es un consuelo,jajajaja, voy a estar en las mismas que tu.
Besos

antonio dijo...

Si el cambio es para bien, merece la pena.
Pd. Las fotos de Bilbao , preciosas , aunque de las dos no sé cual eres tú. :-)

Introspectre dijo...

Como decían en aquel cuento... eso también pasará...

Ainhoa dijo...

Antonio, soy la morena.
Ahora ya no me cuesta adaptarme pero antes lo pasaba fatal cada vez que tenía que volver a Bélgica, ahora a veces tengo ya ganas de volver a casa. En general me adapto bien a casi todos los cambios, soy muy flexible.

La Petite en Belgique dijo...

Implican un montón de cosas. Acostumbrarme a la inversa es lo que más me cuesta. Ánimo y un beso