domingo, 2 de noviembre de 2008

El viaje de vuelta

Me habéis pedido que os cuente la anécdota del viaje de vuelta, la verdad es que tampoco fue para tanto, una pequeña aventurilla, el viaje duró un poco más de lo esperado, tendría que haber llegado a Bruselas a las ocho y media y al final llegué a las diez.
Para empezar el tren venía llenísimo y nos tocó ir de pie, yo estaba deseando poder sentarme para poder acabar de leer mi libro, pero nada. De repente el tren dió un frenazo y dijeron por los altavoces que la gente que iba a Rotterdam podía bajarse y coger otro tren, los demás teníamos que esperar, pero no sabian decirnos cuánto tiempo ni qué había pasado. Así que ahí estuvimos parados durante casi una hora, sin luz en el vagón durante mucho rato. Con el aburrimiento se hacen muchas amistades y acabé hablando con tres húngaros (los que participaban en el desafío de Red Bull), una chica de Costa Rica que estaba de viaje por Europa y una señora francesa con sus dos hijas belgas. Los húngaros nos contaron su aventura, llevaban 6 días viajando por Europa sin dinero y con sus sonrisa, su buen humor y las latas de Red Bull habían dormido y comido gratis sin "casi" ningún problema, hasta los revisores de los trenes les dejaban montar gratis cuando les contaban la locura de su aventura. A mí me dieron mucha envidia porque es una de las pocas cosas que no hice de joven: viajar "a la aventura" y creo que ahora ya nunca haré. Sí que hice viajes con amigos, pero con itinerario más o menos organizado, con dinero en los bolsillos y en coche, así que no tiene demasiado mérito.
La chica de Costa Rica aprendió a ponerse una bufanda "a la belga" para no pasar frío y las chicas belgas pudieron practicar idiomas porque entre nosotros acabamos hablando en inglés, francés y español según a quién nos dirijiéramos. Al final hasta se nos unió una pareja de protugueses que no hablaban mucho francés e inglés y no sabían bien qué pasaba.
Lo que pasaba era que había un problema en un túnel y no podíamos pasar, pero nunca supimos si fue un accidente o simplemente una avería. Pero la aventura no acabó ahí, cuando pensábamos que el tren ya continuaba hasta Bruselas, nos dijeron que la última parada era Malinas y había que cambiar de tren, el revisor nos dijo "la aventura continúa", ja ja ja. Llegaríamos a la vía 1 y había que ir a la 10 en 3 minutos!!! Así que bajamos del tren y empezamos a correr por la estación, mucha gente con maletas, claro. Fue todo un show, porque el tren iba bastante lleno, seguro que hubo gente que perdió ese tren y tuvo que coger el siguiente. Por supuesto nos pasaron a un tren de cercanías que tenía más paradas e iba más lento y era bastante cutre, encima iba llenísimo y la mitad de la gente iba de pie. De repente dos policías entraron a nuestro vagón y empezaron a mirar todas las maletas que había, preguntando de quién eran... no sé qué buscaban, pero al parecer no era en nuestro vagón y siguieron su camino.
Al final llegué a Bruselas casi a las diez de la noche, el pobre X. estaba casi dormido esperándome. Para un día que estábamos solos sin niños!!! Pero bueno, seguro que recuerdo mi pequeña aventura siempre que viaje en tren. Tengo que decir que no me gusta viajar en tren porque siempre tengo miedo de pasarme la parada o de equivocarme de tren, no sé porqué, nunca me ha pasado.
Por lo demás hemos pasado un buen fin de semana, los enanos están de vuelta y hemos aprovechado muy bien el tiempo. Ya queda poco para el lunes...

10 comentarios:

Laia dijo...

jajajaja, que bueno asi da gusto viajar.

Yo siempre que viajo en tren acabo haciendo amigos, no se porque.

Me alegro de que disfrutaras mucho del tren.

Françoise dijo...

A mi me encanta viajar en tren, tal vez porque en nuestro continente el servicio de bus aunque existen unos muy buenos, es incomodo... pasar tanto tiempo metido en un bus y ver que no has salido ni del pais... no... es agotador!!
Pues veo que el viaje termino con broche de oro, y me alegra que la hayas pasado tan bien, con aventuras, fotos, anecdotas y con un recibimiento tranquilo y tiempo para ustedes dos.
Y a empezar la semana se dijo...

Maria Andrea dijo...

Que' aventura! Al final te divertiste!
Yo aca' iba a trabajar en tren y me gustaba, media horita de lectura o admirando el paisaje. En vez cuando trabajaba en Buenos Aires viajar en tren era un caos, casi nunca se encontraban asientos, viajabamos tan mal todoos los dias como sardinas enlatadas....
Que tengas un buen inicio de semana!

Charlotte Harris dijo...

Buenas Ainhoa!
Entre tus post y que mis amigan a hido esta semana a Amsterdam, tengo unas ganas de ir!!!
Yo de ir y volver a mi casa en Andalucia, cojia muchos trenes, y aunque soys de las que prefieren escuchar musica y mirar el paisaje, en ocasiones me e tenido que enfrentar a conversaciones esporadicas! Como me gustaban!
Y lo de viajar sin dinero, a mí no me gusta, yo viajo para disfrutar de lo que veo, no para estar pendiende como voy a comer mañana. Lo siento pero yo para eso no sirvo!
Cuidate

Anónimo dijo...

¿ cómo?? lako??? qué es eso de que no has hecho viajes de aventura??? y la aventura bretona- normanda del 96 te parece poco? nos perdimos!!!! nos pusieron una multa, hicimos los posible por sobornar al Gendarme, dormíamos ocho en una habitación de tres!!!y nos alimentábamos de paté y queso! ya no te acuerdas????
besos

Marian dijo...

Estos hungaros tienen que, una vlaija llena de red bull?? y van cambiando?? que locos...
Yo creo que lo mejor que hice en mi vida fue dejar la uni por medio año y venirme con la mochila al hombro, poco dinero y sin itinerario mas qu saber que llgaba a Paris y 3 meses despues tenia que tomar el avion en Barajas... nada mas.
A mi me encanta viajar en tren auqnue tambien tengo eso que decis vos... me paso!

Ainhoa dijo...

Jo, ahora que veo el post publicado en el blog, vaya rollo que os metí.
Lako, no se me ha olvidado, pero lo de aventura lo digo porque aunque durmiéramos 8 en una habitación dormíamos en hotel y más o menos teníamos el viaje pensado. Pero sí, esa es una de mis mayores aventuras, por supuesto. Algún día tendré que contarla.

Ainhoa dijo...

Charlotte, por supuesto, estando en Bruselas tienes que ir a Amsterdm, pero si te quedas bastante tiempo vete en primavera, yo sólo he visitado Amsterdam en otoño e invierno y me queda pendiente visitarla con buen tiempo porque con lluvia una ciudad no es lo mismo, no la disfrutas tanto, así que si puedes elige bien la fecha de la visita.

Zalet dijo...

como es ponerse la bufanda "a lobelga" que inriga!!!

Ainhoa dijo...

Se dobla la bufanda por la mitad y se mete la punta por el doblez. Así te queda el cuello bien cubierto y calentito. Igual no es a la belga, pero "todos" los belgas se ponen la bufanda así y yo nunca me la ponia así antes, pero seguro que se usa en mucho otros sitios.
Espero que lo hayas entendido, no es fácil de explicar, si no, te saco foto.