jueves, 27 de noviembre de 2008

Vamos a la cama que hay que descansar



El sueño. Qué fácil y tan complicado a la vez.


A mis hijos les hemos tenido que enseñar a dormir. Oihan de recién nacido no dormía nada, fue horrible hasta que cumplió los seis meses. Era imposible hacerle dormir, ni de día ni de noche. Se podía tirar horas llorando sin parar porque además ni siquiera los brazos le calmaban, y eso de tener un bebé llorando en brazos no es muy agradable. No le pasaba nada, pero lloraba muchísimo y era desesperante, incluso para los amigos que venían a visitarnos. No había nada que hacer, lloraba en brazos, paseando, en su cuna, en su hamaquita... Por supuesto tenía momentos en los que estaba bien después de haber recuperado con unos minutos de sueño, pero en cuanto se cansaba era incapaz de coger el sueño y nosotros muchas veces no éramos capaces de ayudarle a dormir. Así que no nos quedaba otro remedio que dejarle llorar e ir de vez en cuando a intentar calmarle. Con seis meses cogió el chupete y milagro!!! O. empezó a dormir bien.

Después vino la época en la que se despertaba pronto y teníamos que buscar formas de que se entretuviera él solo. Con dos años se levantaba a veces a las seis de la mañana y le decíamos que o se volvía a dormir o podía leer libros, pero nosotros no nos levantábamos. Nuestra habitación estaba el lado de la suya y oíamos lo que hacía a pesar de hacernos los dormidos. La mayoría de las veces cuando nosotros nos levantábamos más tarde nos lo encontrábamos así, creo que el aburrimiento podía con él.




Ahora O. duerme de maravilla, como un tronco, como dice él. No le despierta nada y nunca se levanta antes de las 7:30 - 8:00 los fines de semana. Se lo tenemos prohibido ;-)


Con Maite todo fue muy bien hasta los cinco meses, dormía de maravilla, aunque durante el día sus siestas nunca duraban más de 20 minutos o media hora. De repente la cosa cambió y era cada vez más difícil hacerle dormir. Lloraba para dormirse y se despertaba llorando por la mañana, además se despertaba muchas veces durante la noche y estábamos agotados. Un auténtico calvario para nosotros. Estuvimos pensando en llevarla al osteópata pero tampoco me apetecía empezar con médicos y lo fui dejando. Creo que el problema con M. fue que se acostumbró a dormirse en brazos y cuando se despertaba por la noche se sentía perdida, pero no encontrábamos la manera de que se durmiera ella sola en la cama. Finalmente con un año y medio la cosa empezó a mejorar.


En los dos casos hemos sido constantes y a pesar de que a veces al oirles llorar nos habría apetecido irnos con ellos a su cama o traerlos a la nuestra para que se calmaran hemos preferido seguir con nuestro plan para que tuvieran claro que cada uno duerme en su habitación y que tenían que acostumbrarse a eso. Las únicas excepciones han sido cuando han estado enfermos. M. todavía intenta "engañarnos" y nos pide que la saquemos de la cuna cuando llega la hora de dormir (sobre todo a mí porque sabe que yo soy más vulnerable), pero le explicamos todo bien y suele funcionar, aunque a veces tengo que enfadarme con ella si al día siguiente tiene cole y no quiere dormir. Sé que si le hago caso y la cojo, va a querer más brazos y no va a dormirse en su cama. Sin embargo, para las siestas, sí que a veces le dejamos que se duerma en brazos y suele acabar como en la foto.


No ha sido fácil pero creo que ha merecido la pena porque ahora duermen los dos la noche entera sin problemas y por las mañanas no se suelen despertar pronto. El único "truco" que usamos es ponerles música que ellos mismos eligen. Es muy importante que los niños duerman bien para que estén en forma todo el día.

9 comentarios:

Françoise dijo...

Esas fotos estan increibles!!!!!
Ay mi querida Ainoha... este tema de los habitos de sueño da para mucho. Como te conte en alguna ocasion con Luciano fue el infierno los 3 primeros meses, no se callaba con nada, el podia llorar 4 o 5 horas seguidas, nos daban las 4 de la mañana y mas de una vez nos fuimos a esa hora a Urgencias pensando que algo gravisimo le pasaba. No dabamos mas,yo me queria enloquecer y al igual que M. ni siquiera en los brazos se calmaba. Alguien vino un dia y nos dijo llevenlo al osteopata y yo jamas antes habia escuchado esa palabra. Por probar unos dias despues fuimos y al terminar la sesion yo sali riendome y burlandome del tal medico este, le dije a mi esposo:ja.. este nos vio la cara de idiotas y nos ha robado 35 euros. Yo pense que nos abia robado porque realmente no le hizo mas que ponerle las manos en la cabeza y le toco suavemente el cuello, 5 minutos despues nos decia hasta luego.
A partir de ese dia Luciano duerme a la perfeccion, nosotros continuabamos poniendolo en nuestra cama y el se despertaba, un dia lo pusimos en su cuna y nunca mas se volvio a despertar o si lo hace el encuentra su sueño solo porque nunca hemos tenido que ir a ver que le pasa (excepto la horrible semana pasada). Tal vez sea solo una casualidad, pero es que si lo vieras... duerme mejor que nosotros y hay dias que se levanta a las 10 am y eso aun que para el papa es genial yo sufro porque cuento las horas que pasa sin comer.
Esa es la historia de las noches de mi hijo, yo alguna vez te habia contado algo y hoy lo vuelvo a hacer porque como te dije en el comentario anterior, ha sido lo unico que ha marchado a las mil maravillas y con algo tengo que subirme la moral jaja.
Bueno, yo "me voy a la cama porque hay que descansar"
Bonne Nuit!!! Á demain!!

Laia dijo...

Ainhoa, que me vas a contar a mí. Aitana duerme fatal, desde el principio, no ha sido de pasarse las noches en vela pero si de llorar, no coger el sueño y a media noche vuelta a empezar´. Dormía siempre en nuestra cama desde media noche y no podía ser.

Un día decidimos aplicar la misma técnica que tú, se despierta a media noche y cuando vas a verla vuelve a dormir. Menos cuando está malita (últimamente casi siempre) que acaba en mi cama aburriendome de cansancio.

Cuando la metes en la cama le da por jugar y cantar, pero al final el cansancio el vence.

Espero pronto poder dormir las noches enteras, porque me agota.

Besos y suerte con la noche

Maria Andrea dijo...

Que' lindas fotos! Cada familia tiene lo suyo. Mis hijos siempre durmieron en sus camitas pero el mas chiquito a los tres años se le ocurrio' venir a nuestra cama durante la noche, a veces lo dejaba, a veces no, total hasta los 20 años no va a durar!

Mamá Carmen dijo...

Ay, ese es mi punto flaco, el "sueño" de mis bajitos me tiene cansada. Daniel no puede dormir en su cama sino unas dos horas sin despertarse y llamarme, por lo que ha vuelto a dormir con nosotros porque prefiero dormir aunque sea unas cinco horas; y Pablo aunque duerme casi toda la noche en su cama desde que se despierta para ir al baño se va a nuestra cama, a mi ladito y ya no puedo dormir seguido.

Saludos

Ainhoa dijo...

Ya veo que el sueño de los enanos no es asunto sencillo.
Françoise, me dan ganas de probar con el osteópata, conozco a gente a la que le ha ido genial como a ti y gente que no ha visto ningún cambio así que no acabo de decidirme, pero bueno, no me quejo, duermen bastante bien después de habernos hecho sufrir tanto.
A las demás ánimo con los invasores de cama.
Este fin de semana hemos dormido hasta las nueve los dos días, nada mal, no?

SOMMER dijo...

Pero qué angelotes ¡¡¡¡¡¡¡
Da gusto verles... y a vosotros más, seguro... jajajaj

Elenilla dijo...

Yo les hice el método estivill, pero bastante light porque a los dos días dormían como angelitos. Lo difícil es sincronizarles las siestas para tener un raro los papis ;-)

Yo lo que peor llevo es que se despierten a las 6 o las 7 los fines de semana. Porque no se entretienen solos y te tienes que levantar con ellos.

Besos y paciencia

Irantzu dijo...

Adivina qué puedo comentar yo... ;-)
Bueno, ya me conoces, y sólo puedo empezar preguntándome: ¿por qué tanto miedo a tener pegaditos a uno? ¿por qué un recién nacido debe entender que lo "normal" es dormir solo?
Está comprobado (científicamente, experimentalmente, empíricamente!) que los bebés en sus cunas segregan la hormona del stress, y en brazos no. Eso ya dice mucho de la naturaleza humana, o al menos de la de los bebés. Eso (entre otros factores) explica que los niños con método canguro se recuperan mucho más rápido que los que están en incubadora.
Yo entiendo cuando dicen "los niños no pueden dormir con los padres"... ok, no lo comparto de buenas a primeras, pero lo entiendo si se refieren a niños grandes... pero ¿un bebé? ¿un niño aún pequeño?
Es como decir "un niño -grande- no puede estar usando pañales" y en base a esto no ponérselos nunca.
No, yo creo que cada cosa tiene su tiempo y lugar. Y tal como no se "acostumbran" a los pañales ni los usan para siempre, pueden (y necesitan) contacto físico, mientras más pequeños más, y a medida que crecen menos.
Ahora hay casos y casos, creo que dormir bien o mal depende de muchos factores: forma de nacer, trato recibido al nacer, cólicos, contacto, temperamento del bebé, tipo de reacción de los padres, etc.
Al menos ya duermen ambos bien... me alegro por los 4... :)

Ainhoa dijo...

Hola Irantzu. Por fin, fíjate que esperaba tu comentario. No estoy en contra del colecho, de hecho lo he practicado durante la lactancia, en periodos con enfermedades... Es algo que tiene que convenir a los padres y a los hijos, pero si todos están de acuerdo y va bien. Lo que a mí no me convence es por ejemplo que M. se duerma en brazos porque luego se despierta por la noche y se pregunta dónde está y me he dado cuenta de que en realidad a la hora de irse a dormir M. me chantajea. Es mejor dormirse en brazos o tenerme todo el rato al lado que darme un beso, cerrar los ojos y "llamarme" sólo en caso de necesidad. Sé que ella es capaz de dormirse sola porque lo hace muy a menudo y lo que me da rabia es el aspecto "chantaje". A veces me pregunto si no soy muy dura con ella pero de momento parece que va bien y todos dormimos bien y cada vez más.